La cocina es un lugar donde pasamos el mayor tiempo del día pues es el lugar donde se hace la deliciosa magia alimenticia. Por ende, este lugar debe ser el más cómodo y bonito a la vez, sin embargo hemos detectado algunos errores garrafales pero comunes en las construcciones que pueden dañar el aspecto y su funcionalidad. Acompáñanos a echar un vistazo en estos 13 errores que podemos corregir si lo hacemos a tiempo. ¡Toma nota!

#1 Instalamos muebles con asas grandes

Las asas en los muebles de cocina pueden estorbar para abrirlos, sobre todo, si es un mueble esquinero. Por eso a veces tiene caso sustituirlas por las asas más pequeñas o quitarlas del todo. En esta situación pueden ayudar las construcciones que ayudan a abrir los cajones presionándolos. Otra opción sería sustituir las asas con cavidades.

#2 Elegimos fachas que brillan para la cocina

En las fachadas que brillas siempre quedan marcas incluso si tus manos están limpias. Como resultado, las puertas de los muebles se tienen que limpiar con demasiada frecuencia. Y si tienes un hijo pequeño, lo tienes que hacer todavía más seguido.

#3 Usamos repisas en lugar de cajones corredizos

Los muebles con puertas pueden ser bastante prácticos. Pero a veces vale la pena sustituirlos por cajones corredizos, ya que los últimos son más eficientes. Para encontrar lo que estás buscando, solo basta con sacar el cajón y mirar su contenido desde arriba. En cambio, en los muebles convencionales tendrás que sacar todos los objetos que obstruyen la vista para encontrar lo que necesitas.

#4 Instalamos la estufa al lado del refrigerador

Incluso en una cocina pequeña tiene caso separar la estufa del refrigerador con un mueble. Es necesario porque mientras cocinas, la estufa calienta las paredes del refrigerador y no deja que enfríe bien. Si no pensaste en esto con anticipación, vale la pena reubicar el refrigerador o al menos conseguir un pequeño mueble para ponerlo entre la estufa y la nevera.

#5 Elegimos muebles pequeños para una cocina grande

Si el tamaño de la cocina permite colgar muebles debajo del techo, ¿por qué no aprovechar esta oportunidad? Te ayudarán a usar el espacio de la cocina de forma más racional y organizar mejor el almacenamiento de tus utensilios.

#6 Elegimos una mesa grande para una cocina pequeña

Si optimizas el espacio en una cocina pequeña, ya no te parecerá tan pequeña. La mayor parte del tiempo, por lo general, “se roba” la mesa. Para corregir la situación, sustitúyela por una mesa plegable o simplemente con una mesa de tamaño pequeño. También durante la planeación de la cocina puedes pensar en una barra: es cómoda tanto para cocinar como para comer.

#7 Usamos demasiadas repisas abiertas

Las repisas abiertas acumulan polvo que tienes que limpiar más seguido en caso de repisas cerradas. Además, si tienes un gato, existe una gran posibilidad de que intente subirse y tirar todos tus frascos. Si no quieres renunciar a las repisas, reduce su cantidad e instala adicionalmente algunos muebles colgantes con puertas de vidrio. El cristal protegerá todos los objetos contra los ataques gatunos y, al mismo tiempo, creará la ilusión del espacio abierto.

#8 No dejamos espacio para los aparatos electrónicos pequeños 

La estufa, la cafetera o la tostadora merece espacio. Si no piensas en eso en el momento que planificas tu cocina, luego saturarán tu encimera. Para solucionar esto, puedes comprar aparatos integrales o repisas especiales auxiliares que complementen nuestra cocina como muebles integrales.

#9 No pensamos en los enchufes con anticipación

Es importante pensar en la ubicación de los enchufes en la cocina para los aparatos grandes en la etapa de planificación. En este caso podrás instalar la cantidad necesaria en los lugares adecuados. Para los aparatos pequeños es más cómodo usar extensiones que puedes integrar en el armario o en la encimera. Este tipo de enchufes se ven más estéticos y no solo en la cocina.

#10 Llenamos el espacio debajo del lavaplatos

Organiza el espacio debajo del lavaplatos con inteligencia, sobre todo, si tu cocina es pequeña. Al mismo tiempo, es importante no cerrar el acceso a la tubería que puede empezar a fallar. Pon debajo del lavaplatos cajones o canastas que se pueden retirar fácilmente, no instales ahí cajones corredizos que te tomarían más tiempo para desmontar. Se ven más bonitos, pero en una situación de emergencia te pueden dar problemas.

#11 No pensamos en el almacenaje

El arte de almacenar los utensilios ayuda a ahorrar en una cocina pequeña y no saturar una cocina grande. No solo los sartenes y ollas deben tener su lugar, sino también las tablas para cortar, toallas, bandejas, tazas, etc. Almacenar los sartenes en el horno no es nada cómodo porque, en primer lugar, siempre se pierden en sus profundidades. Es mejor buscar en la tienda el tipo de mueble que le queda bien a tu cocina y que se adapte a tus necesidades.

#12 Elegimos mal la altura de los muebles

El alto de los muebles se compone de la base y la altura de éstos y el ancho de la encimera. Toma en cuenta estos detalles, considerando tu estatura, para que cocinar sea un placer.

#13 No pensamos en el triángulo de trabajo

La cimas del triángulo de la cocina forman áreas del trabajo que se usan con mayor frecuencia en la cocina: estufa, lavaplatos y refrigerador. En lo ideal, todas las zonas deben estar ubicadas cerca una de la otra para que no tengas que cruzar la cocina con los alimentos en las manos. Pero al mismo tiempo, no demasiado pegados para que haya suficiente espacio para moverse. Instalando el lavaplatos, la estufa y el refrigerador, no solo pienses en la estética sino en tu comodidad.