Ahora en Manos a la Obra te mostramos algo que nos llamó poderosamente la atención por que un usuario nos compartio estos datos y si bien es cierto, la mayoria son muy cuidadosos al bañarse; hay algunos aspectos que son desconocidos por muchos al momento de asearnos y que sin darnos cuenta estos malos hábitos que tenemos en la ducha nos terminan dañando la salud a largo plazo. Así que mira aquí cuales son y conoce las formas para evitar hacerlos.

No lavarse los pies

Lo que hacen muchas personas a la hora de ducharse es creer en la premisa que mientras se están lavando la parte superior del cuerpo, el agua con el jabón viaja por los pies al desagüe y de esta manera los pies se lavan solos. Desafortunadamente esto no funciona así. Si quieres evitar las bacterias o los hongos en los pies, deberías siempre lavar bien tus pies durante la ducha.

Procura lavar y secar los pies luego de una ducha, pues lo hongos atacarán cuando tus pies no esten secos.

Dejar el estropajo en la ducha

Lo más probable es que cuelgues el estropajo después de terminar con él. Desgraciadamente, si no está seco, le empezarán a crecer todo tipo de cosas desagradables.

Por eso es mejor asegurarse de que está limpio y exprimido del agua. Después, guárdalo en un lugar seco para que no desarrolle bacterias.

Secarse con rudeza

A lo mejor no estás usando una lijadora para secarte, nos podemos haber pasado, pero la verdad es que es muy fácil pasarse de la raya con la toalla si presionas demasiado. Según Patricia, frotarse con rudeza agrava aún más la piel delicada.

Lavar el cabello todos los días

A lo mejor ya has oído que lavarse el pelo todos los días es malo, pero entonces… ¿cómo es bueno? Una vez más responde la doctora: “Alguien con cabello delgado y fino debería evitar lavarse el pelo con champú frecuentemente.

Retrasar el proceso de hidratación

Después de una ducha a veces no tenemos ganas de hacer nada y nos quedamos viendo la tele. Y resulta que si no hidratas la piel inmediatamente, le estás causando gran daño.

Saltarse una ducha después de hacer ejercicio

Después de un entrenamiento o una sesión de ejercicios es aconsejable ducharse. Y no lo decimos sólo por el mal olor y lo que puedan pensar los demás sobre ti. Como dice Patricia, el problema está en el sudor.

 

Aplicar acondicionador más allá de la corona de la cabeza

Si aplicas el acondicionador en todo el cabello, mejor lee este apartado porque esto puede tener influencia negativa en tu pelo. Lo mejor que puedes hacer es aplicar el acondicionador en las raíces. Este es el área que requiere mayor humedad y cuidado.

No enjuagarse con agua fria

Si te haz duchado con agua caliente y piensas que eso es todo, te equivocas por que el bañarse al final con agua fria ayuda a cerrar los poros y así evitas que tu piel sea propensa a los microbios y hongos. Además para empezar bien el día es comprobado que una ducha en agua fría está relacionada con una mayor tolerancia al estrés, con fortalecer el sistema inmunológico, con aumentar la capacidad del organismo a quemar grasas y tiene efectos antidepresivos.

Fuente: paraloscuriosos

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