Muchas veces nos hemos puesto a pensar y a darnos cuenta que en nuestro hogar le falta algo y sí, efectivamente le falta espacio. Sin embargo, curiosamente tenemos pequeños huecos en los rincones de las paredes ¿Qué es lo primero que se les ocurre hacer ahí? Pues bien hoy les traemos la mejor opción brindada por nuestros colegas de hogarmanía para aprovechar hasta el último rincón de nuestra casa ¡Toma nota!

APRENDE CON NOSOTROS PASO A PASO

Paso 1

Lo primero que haremos es unir dos tablas de madera de pino, para conseguir unas baldas más anchas. Para realizar este trabajo amarraremos ambas piezas, bien alineadas, con unas mordazas y marcaremos los puntos de fijación, con la ayuda de una escuadra y un lápiz.

Paso 2

Luego, realizaremos unos orificios ciegos con el taladro y una broca para madera del mismo diámetro que los tubillones que vamos a emplear para unirlos, en este caso de 6 mm. Para hacer esta tarea con más precisión, emplearemos también el tope de broca y una guía de espigar.

Paso 3

Soltamos las mordazas, apoyamos las piezas sobre una superficie plana y después de retirar el serrín, aplicamos adhesivo de montaje, tanto en los orificios como en el canto de una de las piezas.

Paso 4

Con la ayuda de una maza de madera introducimos los tubillones o espigas en los orificios.

Paso 5

Volvemos a dar adhesivo en el canto y los orificios de la otra pieza y las unimos, introduciendo bien las espigas en los agujeros correspondientes.

Paso 6

Para reforzar la unión sujetaremos las piezas con unas sargentas, empleando unas piezas de madera a modo de mártir para no dañar el tablero. Cuando el adhesivo se endurezca las retiramos.

Paso 7

El siguiente paso consistirá en cortar las pletinas metálicas a medida, con la sierra de calar y una hoja apropiada para cortar este tipo de material. Para trabajar con mayor comodidad y seguridad, sujetamos las piezas a la mesa con una mordaza. Nos protegemos los ojos con unas gafas.

Paso 8

Cortamos también las baldas. Marcamos en la pieza de madera todas las baldas que necesitemos para construir nuestra estantería, con uno de los extremos en ángulo de 45º. Para realizar esta tarea, utilizaremos la escuadra y el lápiz.

Paso 9

A continuación, cortamos las piezas con cuidado, siguiendo las líneas trazadas, con la sierra de calar y una hoja adecuada para cortar madera.

Paso 10

Con todas las baldas ya cortadas, procederemos a unirlas entre sí con adhesivo y tubillones. Para eso, tendremos que hacer unos orificios ciegos con el taladro provisto de una broca para madera del mismo diámetro que los tubillones que vamos a utilizar.

Paso 11

Limpiamos bien las piezas y aplicamos adhesivo en las superficies de contacto. Este producto, de gran agarre inicial, es ideal tanto para pequeños trabajos de bricolaje como para aquellos de mayor envergadura.

Paso 12

Después, introducimos los tubillones en los orificios correspondientes con la ayuda de una maza.

Paso 13

Ahora sólo nos quedara unir las piezas entre sí, de dos en dos, formando un ángulo de 90º. Sujetaremos las piezas con unas mordazas hasta que el adhesivo haga su trabajo.

Paso 14

Mientras el producto se seca, haremos unos orificios pasantes en las pletinas de hierro para introducir los tirafondos. Aplicamos un poco de aceite para lubricar la broca y evitar que ésta se queme por fricción, y perforamos los agujeros con el taladro provisto de una broca para metal de 5 mm, en este caso.

Paso 15

Lo siguiente que haremos será dar forma a las piezas de hierro, para hacer los soportes y las patas. Marcamos el punto por donde doblaremos los extremos de las pletinas y las amarramos desde ahí, con un tornillo de mesa.

Paso 16

Después, comenzamos a doblar los extremos con la mano para terminar dando golpecitos con el martillo, hasta dejarlos en ángulo de 90º. Si no podéis doblar las pletinas con la mano, podéis emplear una llave inglesa.

Paso 17

Es el turno del acabado. Lo primero que haremos es lijar bien todas las baldas con la lijadora orbital y una hoja de lija de grano medio, para eliminar rebabas y cantos ásperos.

Paso 18

Con un papel o paño retiramos el polvo que se haya podido producir a la hora de lijar y comenzamos a barnizar. Aplicaremos con una paletina un barniz especial para muebles, en este caso incoloro, siguiendo la dirección de la veta. Nosotros vamos a dar dos manos de barniz, respetando los tiempos de secado que nos indica el fabricante. Para trabajar con limpieza y proteger nuestras manos, nos pondremos unos guantes de látex.

Paso 19

Daremos también una mano de un barniz especial para metales en las pletinas, incoloro, para proteger el hierro contra la oxidación sin alterar su aspecto. Es un producto excelente, tanto para interiores como exteriores, que resiste perfectamente la humedad, los roces y los productos de limpieza.

Paso 20

Una vez que el barniz se haya secado, colocaremos unos fieltros antideslizantes en las patas de la estructura, para evitar dañar el parqué o la madera del suelo. Si vuestro suelo no es de madera ni de ningún otro material que se raye fácilmente, no será necesario colocar los fieltros.

Paso 21

Por último, sólo nos quedará fijar las piezas metálicas a las baldas de madera con unos tirafondos o tornillos de cabeza de lenteja. Para realizar esta tarea, emplearemos el taladro atornillador provisto de una punta adecuada.

Paso 22

Con unas piezas de madera de pino y unas pletinas metálicas hemos construido una original estantería en ángulo, de línea ligera, que colocaremos en un rincón del salón sin recargar mucho el entorno. De este modo, aprovecharemos al máximo el espacio disponible y pondremos todos los libros y objetos que queramos sobre las baldas, bien ordenados y siempre a mano.