Todos nos hemos encontrado alguna vez con una tuerca que con el tiempo se ha oxidado y se ha pegado al perno que la acompaña. Un perno oxidado es siempre difícil de despegar, pero con un poco de cabeza fría y mano firme se puede hacer frente al desafío. Al igual que con todos los proyectos, evalúa la situación y planifica con cuidado utilizando los siguientes consejos y trucos. ¡Manos a la obra!

Paso 1

La primera cosa que hay que ver es si el perno está listo para romperse. Una vez que un perno este al límite de su rendimiento, (estirado más allá de su límite elástico), su ruptura es inminente. Por ejemplo, los pernos del colector de escape son conocidos por corroerse con facilidad. Puede ser más fácil simplemente romperlo y reemplazarlo. Utiliza los alicates con dientes para que el tornillo no se gire y se rompa.

Paso 2: Elimina la mayor cantidad óxido que te sea posible

Si el perno se considera recuperable, elimina la mayor cantidad de óxido como te sea posible. Un cepillo de alambre y un poco de esfuerzo debería de bastar para lograr unos resultados favorables.

Paso 3: Elimina la mayor cantidad óxido que te sea posible

El óxido debe ser retirado desde la base de la rosca hasta el final para que la tuerca no se trave y sea menos trabajoso que gire.

Paso 4: Selecciona la herramienta adecuada

Selecciona la herramienta adecuada. Las llaves de boca fija tienen más probabilidades de terminar con el problema de una tuerca atascada. Si la tuerca está mas chica debido a la corrosión, puedes ir viendo qué tamaño métrico puede andar para ello. Por ejemplo, una de (12,7 mm) puede ser ajuster mejor una tuerca de 13 mm oxidada. Tenga cuidado. Ve despacio ya que una fuerza brusca puede acabar arrancando la cabeza del perno o tornillo.

Paso 5: Derecha enrosca, izquierda desenrosca

¿Estás dando vueltas de la manera correcta? La mayoría de los mecánicos aprenden la rima “derecha enrosca, izquierda desenrosca” en el primer día, pero te sorprenderá como te confundes cuando trabajas en una posición invertida o al revés.

Paso 6: Líquidos para roscas

En el caso de que necesites saber y no romper un tornillo oxidado, bien sabes que casi siempre por si solo es casi imposible, para ello existen una serie de aceites lubricantes. Hay muchas marcas diferentes para elegir, pero en la mayoría de los casos, las pruebas han demostrado que los aceites penetrantes puede reducir el vínculo del óxido hasta la mitad o más. Un brebaje casero de 50 por ciento de acetona y 50 por ciento de la ATF puede funcionar bien en algunos casos, pero ten cuidado y consciente de los vapores que emite.

Paso 7: Remojar el tornillo o tuerca afectado

Remoja la rosca o tornillo en cuestión con el aceite penetrante. Sea cual sea la marca que utilices, puede que tengas que repetir las aplicaciones y, posiblemente, dejarlo en remojo durante la noche. Recuerda, la paciencia es clave para que no te frustres con el proceso y termines por empeorar la situación.

Paso 8: Cómo obtener más apalancamiento

Un trinquete de mango largo te dará más influencia. Utiliza una constante presión prestando mucha atención a la sensación cuando la estés ejecutando. Si la tensión de repente se vuelve blanda, esto se puede traducir como perno quebrado o está girando en falso.

Paso 9: El calor puede ser muy eficaz

Si la tuerca está unida al perno, necesitarás técnicas más graves. El calor, cuidadosamente aplicado a un lado de la tuerca, puede ampliar lo suficiente como para romper el enlace del óxido o derretir el compuesto de bloqueo. Asegúrate de limpiar primero todo el aceite penetrante y sólo utiliza la llama abierta en zonas seguras para hacerlo. Las Mantas de soldador a prueba de fuego se pueden utilizar para proteger las partes vitales y la pintura de las llamas.

Es recomendable usar una pequeña punta de oxiacetileno para concentrar el calor en un área cerrada, sino un soplete de propano adquirido en una ferretería puedo ser suficiente si te encuentras en una habitación.

Paso 10:La parafina puede actuar como lubricante

Mi truco favorito para eliminar los tapones de tubería de hierro fundido oxidados es calentar el hierro que lo rodea, a continuación, derrite una vela en las roscas. La parafina se introduce en las roscas y actúa como lubricante. Asegúrate de utilizar un ajuste apretado, y con el tamaño adecuado. En este ejemplo he usado un zócalo cuadrado femenino que se adaptó perfectamente a la plaza de el tapón del tubo.

Paso 11: Herramienta de último recurso

Una pistola de impacto neumática o eléctrica debe ser la herramienta de último recurso, ya que simplemente rompe el cerrojo. Utiliza el cabezal adecuado, usa guantes y gafas de seguridad. Dado que estas herramientas pueden ser muy poderosas, ponlas como opción para tuercas grandes. Si es posible, utiliza está herramienta en el lado de la tuerca y sostenga el perno con una llave.