En el mundo hay detalles que pasan desapercibidos ante nuestros ojos pero que son importantes o muy curiosos. Hoy vamos a hablar de un objeto que todos hemos tenido en casa y que, quizá con menor frecuencia, seguimos usando. Se trata del candado, el material que casi nadie se ha dado cuenta del agujero extra que tiene en la parte inferior. ¿Sabes para qué sirve?

Los candados están con nosotros desde el siglo XVII y por fin sabremos la verdad de su diseño. Hay que recordar que el creador de este gran invento fue Christopher Polhem, cuyo boceto original correspondía a los candados escandinavos.

Años más tarde, Harry Soref fundó la empresa Master Lock (1921) y mejoró el primer prototipo. El nuevo diseño era más fuerte y barato, así fue que poco a poco se llegó a masificar su venta.

Hoy encontramos candados por todos lados y un detalle que capturó nuestra atención fue el agujero extra que tiene en la parte inferior. Decidimos investigar y resulta que existen dos motivos: el primero es para que la cerradura desagüe y así evitar que se oxide o se congele. La otra razón es para poder lubricar la cerradura. ¿Interesante verdad?