Estamos conscientes que nuestra casa necesita algunas reparaciones y remodelaciones por lo que además de ello las instalaciones es uno de los dolores que tenemos. Por ejemplo, nos ha pasado que nuestro piso se ha quiñado o se ha rato en alguna parte de ella ¡pero no desesperen! Hoy hemos traído la mejor solución en una obra relámpago gracias a nuestros colegas de hogarmanía. ¡Manos a la obra!

APRENDE CON NOSOTROS PASO A PASO

Paso 1

Una opción sencilla e interesante es la utilización de un cortador manual de cerámica; una herramienta muy utilizada por los albañiles. Después de señalar la línea de corte en la pieza, colocamos esta última en la base del cortador y pasamos la cuchilla sobre la marca.

Paso 2

A continuación, ejercemos una ligera presión en el brazo, para romper definitivamente la baldosa.

Paso 3

En el caso de que dispongáis de una amoladora, añadiéndole un disco de diamante, podrás cortar baldosas sin ningún problema.

Paso 4

Cuando se trate de piezas muy duras, es conveniente realizar primero cortes superficiales e ir profundizando poco a poco, para evitar que el azulejo se rompa.

Paso 5

Una herramienta práctica para realizar cortes más específicos es la sierra de calar. Evidentemente, ésta deberá estar provista de la hoja adecuada.

Paso 6

Y, a la hora de alicatar superficies amplias, la mejor alternativa es la cortadora eléctrica. Con esta máquina, cómoda y segura, conseguiremos cortes rectos y en inglete, de una manera rápida y precisa.