Un día, un hombre se despertó, miró su cocina y se dijo a sí mismo que era hora de hacer un cambio. El plan del cambio definitivamente tenía algo peculiar.

Junto a su familia y amigos, juntó durante cinco largos años tapas de botellas. En total logró conseguir unas 2,530.

Y cuando por fin pudo redecorar toda su cocina quedó completamente satisfecho y supo que la espera y recolección valió completamente la pena. Lo primero que hicieron fue clasificar cada tapa por colores.

Luego, compró dos piezas grandes de calidad 5/8 de madera contrachapada, que formarían la base.

Enseguida pintó las bases de madera de negro (varias capas).

“El concepto inicial era establecer una imagen compuesta de tapones de botellas, luego enfrentamos la realidad y optamos por el efecto de gradiente, mucho más fácil”, aseguró el hombre.

Paso siguiente, colocó junto a su familia todas las chapas en el mueble de cocina respetando cada color de las chapas pero con lo que respecta a los diseños decidió variarlas para que sea divertido visualmente.

Luego, vertió 5 capas de resina para cubrir las tapas.

Cada color de tapas combina con la que le sigue.

El proyecto para redecorar la cocina fue todo un éxito. “Me siento orgulloso”, concluyó el protagonista de tan grandiosa idea. ¡Y claro que se ve genial!