Casi todos los días se nos hace complicado tener que estar muy pendientes de lo que debemos cocinar por que las altas temperaturas de la hornilla podría afectar a nuestras paredes de la cocina e incluso crear esa molesta humedad. Nosotros, comprometidos a facilitarles el trabajo y estrés, les compartirémos la solución perfecta para este problema gracias a nuestros colegas de hogarmanía.

Se trata del revestimiento de paredes sin necesidad de obras. Y es que emplearemos unas piezas que imitan el azulejo. Este material es fácil de manipular, resiste la humedad y las altas temperaturas, así que es perfecta para esta estancia. ¡Toma nota!

APRENDE CON NOSOTROS PASO A PASO

Paso 1

Lo primero que haremos es retirar todos los elementos que nos puedan molestar a la hora de trabajar. Nosotros quitaremos el copete, desatornillaremos los embellecedores de las bases de enchufe y soltaremos los soportes metálicos que tenemos en la pared frontal de la cocina, que sirven para colgar utensilios.

Paso 2

Retiramos también las cornisas, tanto superior como inferior, y lijamos suavemente la superficie. Limpiamos el polvo que se haya podido producir con un trapo humedecido en alcohol.

Paso 3

 

Protegemos la mesa de trabajo con un cartón, colocamos las molduras sobre unos tacos de madera y aplicamos un esmalte sintético en aerosol, gris, dejando la distancia mínima que indica el fabricante.

Paso 4

Cuando el producto se haya secado, colocamos un par de tiras de cinta adhesiva, de doble cara, en la parte posterior de la primera pieza y aplicamos unos puntos de masilla adhesiva, con la ayuda de una pistola convencional de silicona.

Paso 5

 

Acto seguido, colocamos el nivel a la altura deseada, lo encendemos y tomando como referencia la línea láser, pegamos el revestimiento en la pared.

Paso 6

Vamos con la segunda pieza. En esta ocasión, necesitamos hacer un rebaje para librar una caja de enchufe. Marcamos y cortamos el azulejo utilizando la sierra de calar y una hoja para metal.

Paso 7

Pegamos las tiras de cinta adhesiva de doble cara, damos los puntos de masilla y colocamos la pieza junto a la anterior.

Paso 8

Seguimos poniendo más piezas, haciendo los cortes necesarios para librar la ventana y los obstáculos que pueda haber, y adaptamos los últimos azulejos al espacio que nos quede.

Paso 9

El revestimiento que estamos instalando es de color blanco, con pequeños rectángulos, y para romper la monotonía, vamos a poner alguna pieza con diferentes motivos decorativos. Se instalan de la misma manera: cinta adhesiva de doble cara y masilla.

Paso 10

Una vez que hayamos cubierto toda la superficie deseada, colocamos las cajas de enchufe y pegamos el copete en su posición.

Paso 11

Presentamos la cornisa inferior, ahora pintada de gris, y la sujetamos con sus correspondientes tirafondos.

Paso 12

Por último, aplicamos un adhesivo de montaje en la moldura superior y la fijamos, haciendo presión para que se adhiera correctamente.

Paso 13

Y ¡listo! Hemos revestido la pared de esta cocina de una forma sencilla, limpia y lo más importante para nuestros vecinos, sin hacer ruido. Una solución muy interesante para cambiar el aspecto de una cocina sin tener que realizar obras.