El éxito ya no significa lo mismo que antes. En generaciones anteriores, el éxito se medía con apartamentos y carros, pero ahora los jóvenes están más interesados en las experiencias. La generación Millennial, comprendida por aquellos nacidos entre 1980 y 1995, ha dejado de comprar casas y carro y en general, objetos de lujo. Muchos sociólogos proponen que esto se debe a que la generación ha visto varias crisis financieras, pero la realidad es que es una cuestión de valores y principios.

Los Millennials, en general, consideran que tener éxito no debe estar relacionado con viajes y que una persona exitosa puede ser definida como tal por las experiencias que tiene. Es decir, alguien exitoso no se ve como tal por ser dueño de todo un vecindario de casas, sino por los viajes que ha hecho y la cantidad de negocios que han construidos. Esta generación rechaza la estabilidad. Son nómadas. Por eso les interesan los horarios flexibles y la libertad financiera.

Gastar dinero en experiencias

A las generaciones pasadas tal vez les interesaba muchísimo más comprar una casa costosa en un lugar con una vista impresionante. Esta generación, en cambio, lo ve como una pérdida de tiempo y opta por irse a vacaciones exóticas. Esto usualmente se debe a que los Millennials no suelen ser muy comprometidos en cuanto a los lugares donde viven, y quieren trabajos que sean tan flexibles como ellos.

Ya no importa ser el propietario de cosas

Los psicólogos han descubierto que da más felicidad gastar dinero en experiencias que en cosas. Las experiencias nos permiten ampliar nuestros círculos sociales lo que es crucial para alcanzar la felicidad. Los Millennials buscan exactamente esto, y como también está comprobado que a las personas no les interesa escuchar sobre pertenencias sino experiencias, se ven doblemente impulsados a buscar un estilo de vida nómada.

Reducir el es estrés es lo más importante

Y comprar cosas lo que hace es incrementar las preocupaciones. Adquirir un objeto de lujo, hace que te preocupes por su condición. Además, a diferencia de las experiencias, las cosas pierden su valor con el tiempo. Según esta generación, por eso las experiencias tienen más valor y cuentan más al momento de definir el éxito. No se devalúan con el tiempo y definitivamente hacen una persona más feliz y despreocupada.