Muchos de nosotros -me incluyo- usamos el celular mientras vamos al baño. Allí aprovechamos de revisar nuestras redes sociales y algunos continúan las etapas de algún juego que tienen pendiente y desean avanzar. Me imagino que ninguno ha considerado esta práctica como peligrosa -a menos que se nos caiga el teléfono directo al WC- pero les advierto, puede pasarles algo terrible.

Un hombre del sudeste de China, cuya identidad no ha sido revelada por razones obvias, pasó más de 30 minutos sentado en el inodoro jugando en su celular mientras intentaba defecar y su recto salió de su cuerpo. Resulta que el hombre, mientras seguía jugando, sintió cómo algo salía de su ano y pudo ver un extraño bulto. Era parecido al tamaño de una pelota pequeña y aún estaba algo adherido a su trasero.

Inmediatamente fue al hospital para ver qué había sucedido, y después de examinarlo, los médicos le revelaron algo terrible. Su recto había perdido conexión con su cuerpo. Aparentemente, por haber pasado demasiado tiempo sentado en esa posición.

Prolapso rectal le dijeron que se llamaba su condición.

Esto hace que la última parte de los intestinos pierda su apego al cuerpo y se vuelva visible desde el exterior. Y suele ocurrir en niños o personas mayores. Según el Dr. Lv, también doctor del hospital, estar sentado o en cuclillas sobre un inodoro ejerce una presión en el abdomen que se acumula y fuerza al recto a sobresalir, ya que los músculos pélvicos no son lo suficientemente fuertes como para sostenerse.

Eso mismo fue lo que le sucedió a este hombre.

El Dr. Su Dan, de la división de cirugía gastrointestinal del Hospital de la Universidad Sun Yat-sen fue el encargado de diagnosticarlo, y reveló que “el hombre ha tenido prolapso rectal desde que tenía cuatro años, pero jamás trató la condición. Sin embargo el bulto pudo retraerse en el pasado, pero como de todas formas tenía la condición, la situación empeoró“, explicó el especialista.

En una tomografía computarizada se pudo ver el bulto en forma de bola fuera del ano del paciente y tenía un diámetro de 16 centímetros. Finalmente el hombre entró a pabellón el mismo día y los cirujanos le extirparon quirúrgicamente el bulto que había quedado colgando. Ahora el paciente se está recuperando.