¿Se te atasca la tubería del fregadero o la ducha? Tampoco eres el único al que le gotea el grifo o la cisterna. Estas son las averías más comunes de fontanería que puedes tener en casa y, por suerte, también son las más fáciles de solucionar. Por ello, nuestros colegas de hogarmanía nos comparten el tutorial más detallado para poder repararlos como todos unos expertos.

APRENDE CON NOSOTROS PASO A PASO

Los grifos gotean

Es normal que con el paso de los años los grifos acaben goteando, los materiales se van debilitando y las juntas de estanqueidad se deterioran. Por eso, es recomendable contar con unas nociones básicas de fontanería que nos ayuden tanto a revisar su estado cómo a hacer las reparaciones necesarias.

La cisterna pierde agua

Al igual que los grifos, los materiales de las cisternas se deterioran y producen fugas. Es, probablemente, el problema más común de todos y seguro que más de una vez te has tenido que enfrentar a ello.

Tenemos varias soluciones para este problema:

  • Arreglar la fuga de la cisterna
  • Cambiar una parte de la cisterna, generalmente se suele estropear el sistema de bomba.
  • Cuando ya es muy vieja, es mejor sustituir toda la cisterna por una nueva (más eficiente).

Las tuberías se atascan

Por último, otro problema muy común es que suframos algún tipo de atasco bien sea en la ducha, la bañera o el fregadero.

Para solucionar los atascos, lo mejor es:

  • Evitar tirar desperdicios por los desagües.
  • Realizar una limpieza regular de las tuberías con un producto desatascador.

Una vez que ya se ha producido el atasco tenemos varias formas de solucionarlo. Por un lado, podemos optar por desatascadores mecánicos, una solución no tóxica que va desde el clásico chupón hasta los desatascadores de aire comprimido. Por otro lado, están los desatascadores químicos, muy efectivos, pero también más dañinos para las tuberías y, por ello, los tendremos que utilizar con cuidado.