El trabajo de la madera es una de las actividades de la industrial humana más antigua que existe por lo cual en cada cultura y regiones encontraremos diferentes maneras y herramientas de trabajar este bello material. Es por ello que Tecnología técnica nos muestra la técnica más efectiva y profesional para que lo apliques en tu próximo proyecto ¡Toma nota!

Medir y trazar

Antes de empezar a trabajar un trozo de madera, es necesario medir y trazar aquellas líneas que nos indiquen cuáles son las partes que se han de cortar, agujerear o eliminar. La precisión al tomar las medidas es indispensable para obtener buenos resultados, sobre todo para obtener uniones estables y que resistan los esfuerzos.

Las herramientas principales son muy sencillas: un lápiz, una cinta métrica rígida o plegable, una escuadra, una regla y una cuchilla o un punzón para señalar. Más adelante, podrás utilizar herramientas más específicas como el compás, el goniómetro y el calibre para interiores y exteriores.

Principales instrumentos de medir y trazar

El lápiz

Es necesario que sea largo, que se pueda agarrar cómodamente con toda la mano y que esté siempre bien afilado (basta con pasar la punta sobre un papel de lija). También se puede utilizar un portaminas de 0,5 mm.

La dureza más apropiada es la mediana, que no raya la superficie sobre la que se trazan las líneas. Las minas más blandas son más apropiadas para las maderas blandas o para marcar las líneas con una herramienta de corte. Las más duras son más apropiadas para las maderas más resistentes o para señalar las líneas sin recurrir a la cuchilla de marcar.

La cuchilla de marcar

La cuchilla de marcar sirve para señalar con profundidad las líneas de corte y facilitar, de esta forma, el trabajo posterior de la sierra o del formón. También sirve para prevenir que se formen astillas en la pieza que estamos trabajando, puesto que se trata de un inconveniente que se produce fácilmente con la madera contrachapada, la madera chapada y el aglomerado.

El tipo de cuchilla de marcar más sencillo está dotado de una hoja gruesa colocada sobre un mango de madera. Si queremos trazar o grabar líneas muy precisas es mejor utilizar una guía de metal.

El cúter

Otra herramienta muy útil es el cúter, que sirve para distintos tipos de trabajo. La hoja normal sirve para trazar la madera maciza y para cortar la más delgada; también se usa para cortar el cuero, las hojas delgadas de plástico, el papel y el cartón. La hoja más gruesa sirve para cortar la madera contrachapada, el fieltro, la moqueta, los revestimientos textiles para paredes e incluso puede utilizarse para rascar los barnices antiguos.

La hoja curvada se utiliza para cortar las planchas vinílicas para el suelo y los tejidos pesados, mientras que la cóncava es muy práctica cuando se ha de cortar papel pintado. Existe también una hoja de acero especial para cortar hojas de laminado plástico de revestimiento como la fórmica.

Si no estamos seguros en el momento de decidir si medir con el lápiz o con la cuchilla de marcar, es mejor tener presente que una línea hecha con el lápiz se puede borrar con una goma en caso de error, mientras que una trazada en profundidad con la cuchilla, no. Por lo tanto es conveniente, si no tenemos mucha práctica, trazar primero las líneas con el lápiz y repasarlas después, cuando estemos seguros, con la cuchilla.

El compás

El compás escolar normal permite dibujar círculos perfectos y líneas curvas de diámetro pequeño. Sin embargo, para los otros tipos de trabajo debemos utilizar un compás especial, dotado de una pequeña hoja afilada. Cuando usemos este compás tendremos que mantener la punta fija fuertemente y ejercer una presión constante sobre la hoja cortante.

El compás de punta fija tiene una segunda punta en el lugar del lápiz y sirve para trazar medidas iguales y también líneas paralelas. Si queremos dibujar círculos más grandes de los que se obtienen con el compás normal podemos construirnos una muy fácilmente con un listón recto de madera cuadrado o rectangular.

Tenemos que aplicar en uno de los extremos un clavo, que hará las funciones de la punta fija, de manera que sobresalga unos 3 o 4 mm, y luego hacer un agujero en el otro extremo para introducir un lápiz o una punta para poder dibujar.