Cuando el termómetro supera los 30 grados, dormir se vuelve una tarea imposible. El ventilador no consuela y toca recurrir al aire acondicionado, si es que lo tienes y puedes permitirte el incremento en la factura de la luz, claro. Afortunadamente existen algunos trucos que nos permitirán rebajar la temperatura de la habitación y crear un ambiente propicio para el descanso. No te lo pierdas, no solo son económicos, sino también muy eficaces.

Dormir con calor

No se te ocurra refrescarte con la puerta abierta de la nevera, puede parecer tentador, pero el frigorífico trabajará más intensamente y corres el riesgo de estropear el motor. Hay otras formas de refrescarse y más efectivas.

Refrigera tu almohada

Si tienes espacio en la nevera, refrigera tu almohada 15 minutos antes de ir a dormir. Este pequeño truco te dará la tregua necesaria para conciliar el sueño, que sin duda es lo más complicado de estas noches de verano.

Pon una toalla mojada con agua fría en el alféizar de la ventana

Tan sencillo como curioso y funciona a las mil maravillas, la toalla mojada en agua fría refrescará el aire que entre en casa.

Ventilador con hielo

Otro viejo truco que funciona es colocar un tazón de hielo grande frente al ventilador para refrescar el aire de la habitación. Cuanto más compacto y duro sea el hielo, más tiempo podrás disfrutar de su frescor.

Baño de pies fríos

Ducharse con agua fría consuela, pero también puede ser una tortura. Para refrescarse un poco antes de ir a dormir, sumerge los pies en agua fría durante 10 minutos. Después, lávate la cara, refresca la nuca y las muñecas y dirígete a dormir. Verás que este ritual es un gran consuelo.

Retira todos los dispositivos electrónicos de la habitación 

A menudo no somos conscientes del calor que pueden emitir los cargadores, ordenadores y televisores en standby, pero puede subir en uno o dos grados la temperatura de la habitación. Retíralos para un mejor descanso.

Congela los calcetines

Si tienes calor, refréscate los pies. Para ello, no hay nada mejor que congelar un par de calcetines de algodón, sin mojar, solo para enfriar mucho la tela. Luego, póntelos y a dormir.