Las investigaciones más recientes llevadas a cabo por varias revistas especializadas en el tema, demuestran que el número de vehículos en el mundo crece a tanta velocidad que, aunque ahora cada 6 personas podrían tener un coche, se estima que en el año 2040 en el mundo habrá dos mil millones de autos.

Pero aunque cada vez más gente pasa el exámen de manejo, incluso los conductores más diestros siguen cometiendo errores al usarlos. Algunos de los fallos no solo influyen en su propia salud, sino también en el estado de sus máquinas. ¡Comprueba cuáles son y protege tu carro mejor que nunca!

1. Ponerle nafta cuando el tanque esta casi vacío

Si eres de los que no suelen hacer uso de sus capacidades de conductor, deberías prestar atención a este punto. Cuando un coche no se usa a menudo, en su tanque pueden empezar a acumularse unos contaminantes capaces de formar una capa de sedimento en el fondo. La suciedad suele pasar a la bomba de combustible y filtros, causando averías. Puesto que también las temperaturas bajas pueden influír en su creación, en invierno es aconsejable echarle gasolina al tanque cuando los marcadores indican que está medio lleno.

2. Ignorar los sonidos que emite

No creas que existen sonidos que tu coche simplemente TIENE que emitir. Cualquier tipo de zumbidos, crujidos u otras manifestaciones sonoras que de inmediato se hacen notar, siempre tienen sus causas. Por lo general, indican que una parte del vehículo necesita ser ajustada, reparada o cambiada. Aun así, muchos conductores ignoran dichos señales y, en consecuencia, terminan necesitando ayuda de una grúa… Para evitar situaciones problemáticas y no tener que preocuparte, asegúrate de hacerle un diagnóstico completo a tu vehículo, una vez cada tanto.

3. Mantener la mano sobre la palanca

Está bien, sabemos que hay montones de personas que de esta forma relajan los músculos de sus brazos y de las manos, aunque tenemos que advertirte que no deberías hacerlo por más de una razón. Ante todo, necesitas disponer de las dos manos para conducir el auto de forma segura. Además, reposando la mano sobre la palanca de las marchas estás presionándola: dicha presión, aunque no muy grande, puede llegar a mover los sincronizadores y los engranajes, a largo plazo causando problemas a la hora de cambiar de marchas.

4. Ir rápido sin calentar el motor

A pesar de que la mayoría de los motores de los que disponen los automóviles fábricamente nuevos y producidos a lo largo de los últimos años no necesitan precalentarse, no todos son iguales. Merece la pena recordar que cuando el indicador muestra la temperatura básica, la rotación del motor no debe sobrepasar 2000. Recuerda: al igual que cualquier entrenamiento que necesita un intro adecuado para traer resultados deseados, tu auto también precisa de un precalentamiento. Permítele funcionar un rato antes de acelerar.

5. Frenar con demasiada frecuencia

Todos nos damos cuenta de que durante las llamadas “horas cumbre” repletas de atascos y tensión en las vías es casi inevitable no presionar el pedal de freno a cada rato. Aun así, el demonio está en los detalles: recuerda cambiar las zapatas de freno con frecuencia y regularidad. Solamente así serás capaz de quedar extento de las situaciones peligrosas en las rutas. Asimismo, comprueba los niveles del líquido de frenos y los cables.

6. Mantener el pie sobre el freno al ir bajando

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Ir cuesta abajo en coche es todo un tema… Por alguna razón, la mayoría de los conductores al ir bajando en sus autos mantienen el pie sobre el pedal de freno todo el tiempo, para estar atentos y preparados para usarlo en cualquier momento. Este hábito, sin embargo, puede ser bastante nocivo para la máquina: lleva a un sobrecalentamiento del sistema del frenado y, por tanto, hace que las zapatas y los discos de frenos se desgastan en un periquete. Lo mejor que puedes hacer es pasar a una marcha menor y comenzar el llamado freno motor.

7. Prescindir del freno manual

Aparcando un vehículo que dispone de una caja de cambios de transmisión automática en un terreno en declive, todo el peso recae sobre el mecanismo del bloqueo de la pletina de salida de dicho mecanismo. Utilizando el freno manual todas las veces que te convenga hacerlo, podrás quitarle algo del peso a tu automóvil y la conservaras en buenas condiciones durante mucho más tiempo. ¿Cuál de estos consejos te resulta más útil?