En el origen, el diseño de una herramienta cubría únicamente la acción de satisfacer una utilidad con una relativa carga inferior de trabajo en comparación a hacerlo sólo con las manos. Pero el diseño evoluciona, y una vez que nuestras herramientas nos hacen el trabajo más sencillo, hacemos que usar esas herramientas sea más sencillo. En resumen, hacer más fácil de usar lo que no hace más fácil el día a día. Estos inventos -unos más, otros menos- cumplen con ese objetivo, y son un buen ejemplo de cómo el diseño siempre tiene una vuelta de tuerca más.

#1 Un llavero que permite guardar las llaves como una navaja suiza, son más útiles de usar y ocupan menos espacio.

#2 Un mantel que nos indica cómo colocar los cubiertos

#3 La bicicleta que una vez plegada ocupa lo mismo que un paraguas

#4 La muleta que deja tus brazos libres

#5 Un paraguas difícil de olvidar por la forma de su mango

#6 Un rallador de jabón que te da la dosis exacta necesaria y permite usarlo hasta el final

#7 Un abrebotellas que mantiene ordenadas las chapas para reciclarlas después todas juntas

#8 Una bici cuyo sillín hace las veces de cadena de seguridad

#9 Un depósito tras los zócalos del suelo para facilitarnos la tarea de barrer

#10 Una pinza para que abrir la cinta adhesiva sea siempre fácil

#11 Un dedal con una cuchilla para aquellos que abren muchos paquetes

#12 Un interruptor con varias tomas escondido para cuando lo necesites