Utilizando agua caliente y fría para conseguir un cambio brusco de temperatura, el metal se contrae y se puede arreglar una abolladura en el coche. Este truco del canal de YouTube vicesat funciona tanto en la chapa como en el plástico, por ejemplo en un parachoques. A veces se requieren varios intentos pero suele funcionar hasta con golpes grandes. Este proceso no daña la pintura ni el coche, así que por probar no pierdes nada y puedes ahorrarte muchos euros en chapa y pintura.

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