Los techos altos y antiguos, soportados por sólidas vigas de madera de roble, son tan bonitos como duraderos. También resultan muy atractivos los techos cruzados por vigas de hierro tipo industrial, característicos de esos espacios de moda en los últimos años y que conocemos con el nombre de lofts.

Pero por mucho que nos gusten este tipo de espacios, es complicado encontrarlos en las casas y pisos actuales. Sin embargo, esto no quiere decir que tengamos que renunciar a disfrutar de ellos. Porque en bricolaje hay soluciones para todo; y si queremos un techo con vigas, podemos conseguirlo con una facilidad sorprendente, y a bajo precio.

APRENDE CON NOSOTROS PASO A PASO:

La solución está en las falsas vigas de poliuretano. Son piezas grandes, realizadas con este material y están huecas por dentro.

Paso 1

Para colocarlas, basta con aplicar un adhesivo siliconado en su parte posterior, pegarlas al techo y sujetarlas con anclajes de metal de aspecto rústico, que además de contribuir a su sujeción aportarán una estética muy acorde con el resultado que queremos conseguir. Además de vigas de techo, también se pueden colocar pilares en la pared e incluso cornisas de remate.

Paso 2

Como las piezas van huecas, pueden ser una excelente solución para esconder cables; eso sí, no se recomienda colgar lámparas ni encastrar focos en las vigas porque puede que no resistan su peso. Para colocar las vigas en el techo, en primer lugar hay que localizar el punto central y fijar en él la primera viga, cortándola a la medida con un serrucho normal.

Paso 3

A partir de ella, mediremos y repartiremos el resto hacia los costados. El sentido de las vigas es siempre transversal (perpendicular) al largo de la estancia. Las piezas se encuentran a la venta en centros de bricolaje y su peso es de entre 4 y 6 kilos, por lo que su transporte y manejo resulta muy cómodo.