Prepárate para ver las siguientes imágenes si es que no cumples con tu responsabilidad de no ponerte el cinturón de seguridad. Y es que las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son alarmantes: 75% de las muertes que se producen en la parte trasera del auto, en un accidente, podrían evitarse con el uso del cinturón de seguridad.

En un choque a una velocidad de 60km/h, la inmediata desaceleración que sufre un pasajero de 25 kilogramos (un niño de 8 o 9 años, por ejemplo) genera una fuerza de 425 kilogramos contra el respaldo del asiento delantero. La tragedia no termina ahí, pues el pasajero rebotará hacia atrás volviendo a impactar contra el asiento, contra una de las puertas o contra el vidrio de atrás.

En un reciente estudio realizado en Estados Unidos, entre 1.172 pasajeros de transporte tipo taxi o Uber, solo el 25% de los consultados dijo que se abrocha el cinturón cuando viaja en el asiento trasero. 15% afirmaron que se les olvida hacerlo o que les parece incómodo o difícil de poner. 17% dijeron que no lo usan cuando se trata de distancias cortas, pero el 70% apuntaron a que se lo pondrían si alguien se los recuerda.

La creencia de que viajar en el asiento trasero es más seguro es absolutamente falsa y debe erradicarse. En cualquier asiento del auto en que vayas sentado debes ponerte el cinturón, tanto por tu bien como por el de los demás que vayan contigo.

Además, el uso de los cinturones de seguridad hace que otros elementos de seguridad, como los SRS airbags, por ejemplo, funcionen mejor y ayuden a salvarte la vida.

Si te pones el cinturón de seguridad, en caso de un accidente, las posibilidades de fallecer se reducen drásticamente y, a lo sumo, terminarás con quemaduras en el hombro y el omóplato dislocado.