Para que en nuestra vida se produzcan cambios positivos a nivel global, a veces, basta con solo reconsiderar tu estilo de vivir. Durante el día, muchas acciones las hacemos de forma automática, ¿por qué no convertirlas en hábitos saludables? Esto no siempre es difícil ni resulta aburrido, solo tienes que saber cómo hacerlo. Es por ello que hemos reunido para ti una lista con 10 simples hábitos, útiles para uno mismo, que te cambiarán la vida.

#1 Empieza el día con un vaso de agua con limón: el color de tu rostro gozará de más frescura

Establece la norma de beber a diario un vaso de agua tibia con jugo de limón y una pizca de cayena. Este ritual arrancará los motores de tu metabolismo para el momento en el que comiences con el desayuno. El zumo de los cítricos contiene vitamina C, aumentando así tu inmunidad antimicrobiana y la pimienta acelerará aún más el metabolismo ya iniciado. Además, debido a esta acción simple, al pasar un tiempo el estado de tu piel mejorará notablemente. El hábito es sencillo y su beneficio, enorme.

#2 Pasa por tu rostro cubitos de hielo con una infusión de manzanilla: combatirá las hinchazones y alisará las arrugas

Otro hábito saludable al empezar la mañana es el de pasar por la cara cubitos de hielo a base de infusiones de manzanilla. Esto te ayudará a olvidarte de las arrugas faciales y estimulará los procesos metabólicos dentro de la piel. Inmediatamente después de este procedimiento, en lugar de tus hinchazones matutinas, lucirás un rubor fresco y aterciopelado en tu rostro.

#3 Lleva contigo aperitivos ligeros: mejorará el proceso digestivo

Los refrigerios poco saludables son un potencial enemigo en tu vida si quieres cuidarte. Parece que no es tan difícil evitar comer chocolate y galletas dulces, pero no, las estadísticas nos dicen lo contrario. Para reducir la tentación de consumir aperitivos poco saludables entre las comidas principales, opta por algunos refrigerios sanos. Frutas, tortitas o yogures pueden ser una merienda ideal. El hábito de comer alimentos que no se basen en hidratos de carbono simples tendrá su impacto positivo en tu peso ya al pasar un mes.

#4 Utiliza hilo dental: reducirá el riesgo de desarrollar caries

El estado de tus dientes está estrechamente relacionado con la salud del cuerpo; los científicos incluso demostraron una relación directa entre ellos y las enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, en el cuidado bucal es necesario incluir el uso del hilo dental, ya que emplearlo te permitirá limpiar el espacio entre los dientes para quitar grandes restos de alimentos y eliminar la placa en lugares a los que resulta difícil llegar con un cepillo de dientes corriente.

#5 Come una manzana después de cada comida: la boca estará más limpia

Se recomienda cepillarse los dientes después de cada comida, pero, por supuesto, no siempre se puede hacer. Sin embargo, hay una solución muy simple y sabrosa a ese problema: después de ingerir algo, consume una manzana. Esta simple acción limpiará la boca de restos de alimentos, mejorará la circulación sanguínea en las encías y normalizará el nivel de acidez. Acostúmbrate a disfrutar de las verduras y frutas frescas, y nunca tendrás que sufrir de enfermedades periodontales.

#6 Toma una ducha de contraste todos los días: fortalecerá los vasos sanguíneos

Solo unos minutos de este útil procedimiento a diario te traerán grandes beneficios para la salud. Gracias al contraste en la temperatura del agua, fortalecemos el sistema nervioso y los vasos sanguíneos. Además, este tipo de baños es indispensable para tratar y prevenir venas varicosas.

#7 Ten siempre cerca un recipiente de agua en tu escritorio: una botella de sobre la mesa te recordará que debes beber líquidos más a menudo

La mayoría de las personas ni siquiera notan cuando sufren deshidratación. Si decides que es hora ya de llevar un estilo de vida saludable, lo primero que debes hacer es beber más agua pura (té, café o bebidas carbonatadas no cuentan). Lleva siempre contigo una botella y coloca una más sobre tu escritorio. Así, conseguirás tomar más sin realizar ningún esfuerzo adicional. Para aumentar su efecto, ponte un recordatorio en el teléfono: bebe al menos un par de sorbos cada hora.

#8 Come nueces y frutos secos: tu cabello y uñas se fortalecerán

Diariamente, come al menos 50 gramos de frutos secos. Gracias a sus ácidos grasos omega-3, fortalecen el sistema cardiovascular, el cabello y las uñas. Además, contienen selenio, antioxidantes, vitamina E, esteroles vegetales (sustancias que reducen el nivel de colesterol dañino), potasio, calcio, hierro, magnesio y zinc. En resumen, un gran almacén de vitaminas y nutrientes.

#9 Reserva siempre unos calcetines para dormir: tendrás unos pies más suaves y lisos

En el verano pueden ser de algodón, y en invierno, de lana. Antes de irte a dormir, después de ducharte, aplica sobre los pies aceite de coco con unas gotas de extracto esencial de menta. Tras un masaje, deja que la piel absorba todo, para después ponerte los calcetines e irte a la cama. Este procedimiento te alegrará casi de inmediato: ya por la mañana disfrutarás de unos pies más suaves y lisos, y tan solo un mes más tarde habrás olvidado por completo los talones ásperos.

#10 Lee todos los días: mejorará la memoria

La lectura debe convertirse en un hábito insustituible. Leyendo, desarrollas la memoria, el pensamiento lógico y la imaginación. Está demostrado que hacerlo de manera regular puede retrasar (o incluso prevenir) la enfermedad de Alzheimer y la demencia. Para acostumbrarse rápidamente, coloca libros por todas partes: en el baño, en la cocina y cerca de la cama, hasta en tu bolso. Así podrás leer al utilizar el transporte público o cuando estés esperando a un amigo en una cafetería. Si acabas de comenzar a desarrollar el hábito, lee durante 15-20 minutos y luego, poco a poco, aumenta la duración.