El ajo es un ingrediente que da a nuestras comidas un sabor bastante fuerte y peculiar. Aparte de su valor nutricional tiene también unas propiedades anti bacterianas que hacen de su consumo algo especialmente recomendable. Por ejemplo, con un simple ajo podremos arreglar un cristal roto o agrietado, o por lo menos conseguir que aguante hasta que podamos sustituirlo por uno nuevo. ¡Mira cómo se hace!

Cuando un cristal quede agrietado, lo único que tenemos que hacer es cortar un ajo por la mitad y restregarlo por la zona rota. Hay que hacerlo con cuidado para evitar terminar de romperlo y cortarnos con los pedazos. Con un trozo de papel o un trapo podemos retirar el exceso de líquido. El fluido penetrará en las grietas y evitará que el cristal se vaya rompiendo más.

En el caso de tener un picotazo en el parabrisas de un coche también podemos aplicar esta técnica. De este modo minimizaremos las posibilidades de que esta pequeña grieta vaya a más.